¿Qué es un riesgo laboral y tipos de riesgos laborales?
Un riesgo laboral es la posibilidad de que un trabajador sufra un daño como consecuencia de la exposición a peligros presentes en su entorno de trabajo. Dichos daños pueden afectar la salud física, mental o emocional y manifestarse de forma inmediata, como un accidente laboral, o de manera progresiva, como una enfermedad profesional.
El concepto de riesgo laboral es universal y aplica a cualquier actividad económica, independientemente del país, sector o tamaño de la organización. Desde una oficina administrativa hasta una obra de construcción o una planta industrial, todo entorno laboral presenta riesgos que deben ser identificados, evaluados y controlados.
¿Por qué existen los riesgos laborales?
Los riesgos laborales existen porque el trabajo implica interacción constante entre personas, equipos, procesos, sustancias y condiciones ambientales. Cada una de estas interacciones puede generar situaciones potencialmente peligrosas si no se gestionan adecuadamente.
Factores como el uso de maquinaria, la exposición a sustancias químicas, la carga de trabajo, el diseño de los puestos y la organización del tiempo influyen directamente en la aparición de riesgos laborales. Por esta razón, la prevención debe abordarse de manera integral y sistemática.
Importancia de identificar los riesgos laborales
Identificar los riesgos laborales es el primer paso para prevenir accidentes y enfermedades profesionales. Una organización que desconoce sus riesgos opera de manera reactiva, mientras que una que los identifica y gestiona actúa de forma preventiva.
- Prevención de accidentes y enfermedades laborales
- Reducción de costos por ausentismo, incidentes y sanciones
- Mejora del bienestar y la motivación de los trabajadores
- Aumento de la productividad y la eficiencia operativa
- Cumplimiento de estándares y buenas prácticas internacionales
- Protección de la reputación corporativa
Tipos de riesgos laborales
Los riesgos laborales se clasifican según su origen y la forma en que afectan a los trabajadores. Esta clasificación facilita su identificación, evaluación y control dentro de los sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo.
Riesgos físicos
Son aquellos derivados de agentes físicos presentes en el ambiente laboral. Incluyen factores como el ruido, las vibraciones, las temperaturas extremas, la iluminación inadecuada y las radiaciones.
La exposición prolongada a riesgos físicos puede provocar pérdida auditiva, fatiga, estrés térmico, alteraciones visuales y otros daños a la salud.
Riesgos químicos
Se originan por la exposición a sustancias químicas peligrosas que pueden ingresar al organismo por inhalación, contacto con la piel o ingestión accidental.
Gases, vapores, polvos, humos, solventes y productos corrosivos pueden causar intoxicaciones, quemaduras, enfermedades respiratorias y efectos crónicos.
Riesgos biológicos
Están asociados a la exposición a microorganismos como virus, bacterias, hongos y parásitos. Son comunes en sectores como salud, agricultura, laboratorios y manejo de residuos.
Estos riesgos pueden generar infecciones, enfermedades transmisibles y afecciones graves si no se controlan adecuadamente.
Riesgos ergonómicos
Se relacionan con la inadecuada adaptación del trabajo a las capacidades físicas del trabajador. Incluyen posturas forzadas, movimientos repetitivos y manipulación manual de cargas.
Una mala ergonomía puede provocar trastornos musculoesqueléticos, dolores crónicos y disminución del rendimiento laboral.
Riesgos psicosociales
Afectan la salud mental y emocional de los trabajadores y están relacionados con la organización del trabajo, la carga laboral, el liderazgo y las relaciones laborales.
Estrés, agotamiento, ansiedad y acoso laboral son algunas de las consecuencias de una mala gestión de estos riesgos.
Riesgos mecánicos o de seguridad
Están asociados al uso de máquinas, herramientas, equipos y a condiciones inseguras del entorno de trabajo.
Caídas, golpes, atrapamientos, cortes y fallas estructurales son algunas de las principales causas de accidentes laborales graves.